El poder del amor II (Noviazgo)
NOVIAZGO
Siempre me conmueve ver
algún matrimonio entrado en años, que continúan juntos. no soportándose, aunque
se soporten, son una unidad, han cambiado en lo exterior, pero si uno
transciende puede intuir cuantas vivencias, cuantas alegrías, penas, desvelos proyectos juntos. Ya no hay un amor bucólico Romántico...Pero
se comunican con todos su ser y gestos, aunque no haya palabras. Valorémoslo
ahora, no cuando falte uno de los dos.
Este cultivar el amor, preparar juntos un proyecto de futuro,
estar dispuesto por el otro a renunciar a tantas cosas que no suman, en este
llegar a ser un solo cuerpo y alma.
El AMOR no es algo que se
hace, es algo que se vive, que crece, o se marchita. Algo vivo, que
se conquista y manifiesta en el día a día. Que abarca todo mi ser, y las
potencias de mi alma. Es un vivir para y por el amado. Y todo esto a veces sin
manifestaciones externas llamativas. Pues las tiene muy variadas, en cada etapa
de la vida.
El Amor es algo que nace pequeño, que para que arraigue necesita
muchos cuidados, muchos desvelos, y sacrificios, algo que hay que mimar, abonarlo, llenar de detalles,
no tener ojos para otra cosa que cuidar que no se marchite, que arraigue, que
sus raíces sean profundas. Para poder
construir sobre él, un proyecto en común y de familia.
Siempre me conmueve ver
algún matrimonio entrado en años, que continúan juntos. no soportándose, aunque
se soporten, son una unidad, han cambiado en lo exterior, pero si uno
transciende puede intuir cuantas vivencias, cuantas alegrías, penas, desvelos proyectos juntos. Ya no hay un amor bucólico Romántico...Pero
se comunican con todos su ser y gestos, aunque no haya palabras. Valorémoslo
ahora, no cuando falte uno de los dos.
Amor en el noviazgo,
preparándose, conociéndose, y queriéndonos como somos, llegamos a la decisión más
grande de nuestra vida, proyectar y formar un hogar,
Una vez comenzado desde los
cimientos, les será capaz de soportar las tormentas de la vida, los reveses
propios, vivir muchas alegrías y siempre con el pensamiento “juntos
podemos".
Cultivar el amor es un
conocimiento mutuo. !qué poca
importancia demos a esto!. La tiene; especialmente el no guardar rincones que
no se quieren dar a conocer (infancia, familia, tendencias, enfermedades, traumas,
modos de ser) un noviazgo principalmente es esto, conocerse. Si incluso creyendo que
conocemos todo, hay muchas sorpresas, cuanto más si no se habla. Si se comienza
por lo que tendría que ser la consecuencia del amor, no lo contrario algo
físico, a veces muy egoísta, de saciar esa parte animal que todos tenemos. Pero
como fin primordial, no consecuencia de este.
Este cultivar el amor, preparar juntos un proyecto de futuro,
estar dispuesto por el otro a renunciar a tantas cosas que no suman, en este
llegar a ser un solo cuerpo y alma.
Todo lo que acabo de escribir parece algo irreal bucólico. No se
lleva, no se concibe ¡ y así van las cosas luego¡ cuando ponemos como me gusta expresar
gráficamente el carro delante del burro. El carro del placer, del
egoísmo, de la infidelidad, de la mentira delante del burro del amor. Amar y
ser amados, respetar y ser respetado, creer y ser creído etc.
No me he puesto seria, pero he tratado muy seriamente algo muy muy
serio.
Cada vez damos más importante a la preparación profesional, se exige
ser los mejores, se invierte toda clase de esfuerzo, muchos años de estudio,
máster, prácticas, oposiciones, un sinfín de sacrificios. Y cuando se trata de
preparación para el matrimonio, regateamos, todo, nos parece excesivo la
dedicación de un tiempo en los cursillos prematrimoniales. Cuando es algo que
debería continuar después, cuando más necesitamos apoyo, ayuda, pautas. De
personas dedicadas a esta orientación familiar. Lo que suelen tener de bueno es
que se obligan a ir los dos, por lo que los dos colaboran, suman en poner
remedio, cuando lo hay, a conflictos que surgen, más cuando llega el primer
retoño, que cambia la vida. Se dé muchos casos que es crudillo a veces pues es
una personita inerte, necesitada, dependiente, absorbente. Pero que llena de
vida el hogar
No son tiempos fáciles para formar una familia, en muchos casos es
una decisión casi heroica. Las leyes no la amparan y protegen, la mujer por el
hecho de estar embarazada puede perder su trabajo, muchas veces no tienen
posibilidad de ayuda de algún familiar, para compaginar con el trabajo (el
papel primordial de tantos abuelos). Precisamente, por ser un reto en los
tiempos que corremos, requiere de un aprendizaje, unas pautas.
En la sociedad que
vivimos, no prima la mayoría de las cosas que he comentado. Por el contrario, nos bombardean, con la prensa rosa, famosos que
cambian de pareja como cambian de perfume (exagero pero sabéis por dónde van
los tiros).
Una cosa a la que damos
muy poca importancia es el comunicarnos, no sólo convivir sino comunicarnos.
Sin comunicación conyugal, no es posible la pervivencia de la pareja. Todo lo
que no se comunica no se comparte; lo que no se comparte, desune; lo que
desune, aísla, separa y distancia; y lo que distancia, fractura las relaciones
interpersonales haciendo que cada uno de ellos sea un extraño para el otro.
Enamorarte y no ( le, la) dejaras- no (le ,la)
dejaras si te enamoras

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