Con el poder del amor 3 Matrimonio
MATRIMONIO
A raíz del libro de Ana Karenina
“Vemos la relacción de
Ketty con Levin. Los dos se enriquecen, se complementan, son muy distintos pero
tienen un amor y veneración mutuos, que juntos superan y están dispuestos a no
mancillar y poner en peligro este amor. Pues el amor se fragua a lo largo de la
vida”
A raíz del libro de Ana Karenina
Desde
que existe la humanidad, el hombre y la mujer se unieron, formando una familia.
Sin la seriedad de este vínculo-compromiso hubiera sido imposible la
propagación de la especie. El ser humano supera en inteligencia a la mayoría de
las especies animales, pero su proceso de aprendizaje, de autosuficiencia y
maduración es muy lento. Por lo que necesita nacer, crecer, desarrollarse al
amparo y protección de una familia. Y tanto el padre, la madre, los hermanos,
tienes un papel fundamental en este desarrollo.
¿Qué implicaciones tiene casarse frente a
otro tipo de uniones? La fundamental es que queremos un proyecto de vida
común definitivo, tuyo y mío. No que cada uno tenga su proyecto de vida y coincidamos
en nuestra relación de pareja, reservando parte de nuestra vida y sin darnos
del todo. Es crear un proyecto de vida en común que crece y se desarrolla a lo
largo de los años.
– Una pareja decide casarse al descubrir que quiere que ese
amor que viven el uno con el otro sea algo definitivo. “Queremos que esto
esté siempre en nuestra vida. Quiero que tú estés siempre en mi vida. Quiero
estar siempre en tu vida”. Esto marca a diferencia entre otro tipo de
relación. El nivel de confianza y de entrega al otro, es superior.Y pide ser
acogido también con un grado de confianza
y de amor mayor.; Es cerrar el círculo de un amor que se da
del todo, es recibido del todo y es correspondido del todo. Cuando
digo “del todo” me refiero al deseo y la intención. Esta va creciendo con el
tiempo, la convivencia, las dificultades, incluso las crisis pues son estas las
que nos hacen crecer y madurar.
" Lievin no
conservaba apenas recuerdos de su madre, pero su memoria le era sagrada. Y si
se casaba su esposa debía semejarse mentalmente a ese ideal encantador y
adorado. Para él no podía existir el amor fuera del matrimonio, y aun iba más
allá; se imaginaba antes la familia, y después a la mujer que se la diese, de
modo que sus ideas sobre el casamiento diferían mucho de las que profesaban los
más de sus amigos, para los cuales el matrimonio representaba únicamente uno de
los numerosos actos de la vida social; mientras que Lievin lo consideraba el
más importante de la existencia, aquel de que dependía toda su felicidad."
El matrimonio no es un acto social, algo
que tenemos que asumir… Pero si lo asumimos es para vivirlo con fidelidad, que
suele ser proporcional a la felicidad.
El noviazgo es un tiempo de rodaje. Y tiene que
haber desencuentros, enfados, discusiones serias. En esos momentos surgen las
cosas cuesta el otro o nosotros mismos,
sin ellos no es real. Es esa época de valoración. Si superamos los
desencuentros, nos hacen crecer, si somos capaces de ir adaptándonos el uno al
otro, Para eso es esta etapa.
Serpujovskói—en su conversación con wronski,
"La mujer es la piedra de toque en la carrera del hombre. La única manera
de no verse reducido a la inacción por el amor es casarse. ¿Cómo te explicaré
esto? —continuó el general, a quien agradaban mucho las comparaciones—.
Supongamos que llevas una carga; mientras no te la sujeten al hombro, de poco
te servirán las manos; y esto es lo que me ha sucedido a mí al casarme, pues ya
las tenía sujetas, y después me quedaron libres; pero llevar esa carga sin el
casamiento es imposibilitarse para toda acción."
“Hoy no estamos acostumbrados a algo que dure toda la vida. Vivimos en una cultura de lo
provisional, “Todo lo que nos rodea cambia, las personas van y vienen en
nuestras vidas, las promesas se hacen, pero con frecuencia no se cumplen o se
rompen”. Pero me pregunto y os pregunto“ ¿Pero es verdad que nada precioso
pueda durar? - Mucha gente querría elegir un amor definitivo, pero tiene miedo.
Y es lógico y la incertidumbre.
En el
comienzo del matrimonio concurren dos perfiles Psicológicos, dos biografías
personales, dos culturas, dos familias y dos estilos de vida que hay que
ensamblar. No te enamoras de
los defectos; te enamoras de la persona. Al principio, solo ves lo bonito, lo
bueno: si es guapo, simpático, cariñoso, etc. Esta atracción no destaca los
defectos ni lo negativo y menos positivo.
Pero si se queda ahí la relación es inmadura.
Por eso tiene que venir un segundo momento que algunos llaman de “desilusión” y
que a mí me gusta llamar de “realismo.” Te das cuenta que tiene todas esas cosas
buenas que te han atraído y que, además, tiene otras cosas menos buenas. Y sin
embargo, te sigue gustando, porque ves a la persona más allá de sus defectos e
imperfecciones. En ese segundo paso puedes decidir. Continuar o dejarlo.
Por eso el noviazgo tiene fecha de caducidad.
Si cuando ya se conocen los novios no se plantean si quieren o no un proyecto
de vida junta, ¿adónde va ese camino? Y si el camino no va a ninguna parte,
¿qué sentido tiene esa relación? – Hay que hablar mucho, conocerse, confiar. Si hay algo que
para el otro es fundamental y yo no puedo respetarlo, la relación no podrá
continuar
De todas formas, la voluntad de estar juntos
es poderosísima para construir una vida: Es importante que los hijos vean que nos queremos también
cuando no nos aguantamos Nos fijamos demasiado en las dificultades y las
crisis, y nos olvidamos de lo bueno y alegrías compartidas, con la persona a las
que quieres. Y este fruto de
nuestra relación, no es la travesía del
desierto.
“Vemos la relacción de
Ketty con Levin. Los dos se enriquecen, se complementan, son muy distintos pero
tienen un amor y veneración mutuos, que juntos superan y están dispuestos a no
mancillar y poner en peligro este amor. Pues el amor se fragua a lo largo de la
vida”
– Querer a alguien es arriesgarse. No puedes controlar todo;
lo que sí puedes decir es: “Yo quiero quererte”. Y puedes decir todos los días:
“Te voy a querer mañana”,



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